... Y oídos para ver. Y los cuatro entrelazándose crean ojos múltiples, bocas dispares para preguntar, para comentar, para intercambiar. Vía libre. Sin semáforo. Puedes hablar del tiempo. Del que pasa y de lo que discurre en él. En el tuyo y en el que compartimos y en el que nos diferencia. Y de la nieve. Y del Caribe. Y de nubes. Y de holas en el mar.
